Premios de adiestramiento
Snacks de entrenamiento para perros
Dados pequeños para recompensar muchas veces sin sobrealimentar. Hay dos versiones y la diferencia entre ellas es enorme: el de cerdo tiene un 8,9 % de grasa y el de salmón un 57,7 %. No son intercambiables, y elegir mal arruina una sesión larga.
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Tamaño de premio
Listos para dar: no hay que cortar nada en mitad de la sesión.
Dos perfiles
Cerdo magro para volumen; salmón denso para máxima motivación.
Alta palatabilidad
Ambos mantienen el interés del perro entre repeticiones.
Sin aditivos
Sin conservantes ni colorantes artificiales.
Datos y ración de un vistazo
| Proteína bruta | 74,6 % (cerdo) · 25,5 % (salmón) |
|---|---|
| Grasa bruta | 8,9 % (cerdo) · 57,7 % (salmón) |
| Fibra bruta | 4,5 % (cerdo) · 1,3 % (salmón) |
| Humedad | 5,8 % (cerdo) · 1,0 % (salmón) |
| Ceniza bruta | 5,9 % (cerdo) · 9,9 % (salmón) |
| Valor energético | 1634 kJ/100 g |
Cuánto dar
Cerdo: de 10 a 20 dados por sesión según el tamaño del perro. Salmón: la mitad, por su densidad calórica.
Cada cuánto
A diario durante el periodo de entrenamiento, descontándolo siempre de la ración.
Seguridad
Siempre bajo supervisión y con agua fresca disponible. Retira el trozo final cuando sea lo bastante pequeño para tragarse entero.
Apto para perro · Durabilidad baja
Cuándo no darlo
- · El dado de salmón tiene un 57,7 % de grasa y 2657 kJ/100 g: no es apto para sesiones largas ni para perros con pancreatitis, sobrepeso o hiperlipidemia.
Por qué el tamaño del premio decide la sesión
En adiestramiento moderno la clave es la tasa de refuerzo: cuántas veces puedes premiar por minuto. Cuanto más alta, más rápido aprende el perro. Y lo que limita esa tasa no es la paciencia del guía, es el estómago del perro.
Un premio del tamaño de un guisante permite cincuenta repeticiones; uno del tamaño de una galleta, cinco. Por eso los dados de entrenamiento existen como categoría propia: no son un snack más pequeño por comodidad, son la herramienta que hace posible entrenar de verdad.
Hay una consecuencia de esto que se pasa por alto: el premio pequeño también mantiene al perro dentro de la sesión. Un trozo grande obliga a masticar, y en esos segundos el animal desconecta y se pierde el ritmo del ejercicio que estabas trabajando.
Cerdo o salmón: cómo elegir
El dado de cerdo es proteína magra: 74,6 % de proteína y 8,9 % de grasa. Es el de volumen, el que permite una sesión de veinte minutos con refuerzo constante. Es también el que usan los adiestradores profesionales cuando el trabajo es largo.
El de salmón es otra cosa: 25,5 % de proteína y 57,7 % de grasa, con 2657 kJ por 100 g. Esa densidad lo hace extraordinariamente motivador, pero también significa que diez dados equivalen calóricamente a muchos más de cerdo. Es el premio jackpot — el que se reserva para el momento difícil, no para toda la sesión.
- Cerdo: sesiones largas, tasa de refuerzo alta, trabajo diario
- Salmón: premio jackpot, ejercicios difíciles, momentos puntuales
- Cerdo: perros en control de peso
- Salmón: nunca en pancreatitis, sobrepeso o hiperlipidemia
Cómo descontarlo de la ración
Este es el error que arruina más dietas. Durante un periodo de entrenamiento intensivo un perro puede recibir cien premios al día, y si nadie los resta del pienso, el resultado es un perro que engorda mientras el dueño jura que come lo mismo de siempre.
La cuenta es sencilla: pesa los premios que vas a usar en el día, calcula sus kilocalorías y quita esa cantidad del pienso. Si el entrenamiento es intenso, puede suponer descontar un tercio de la ración. En perros que ya vigilan el peso, conviene revisar antes cómo detectar el sobrepeso.
Un truco de adiestrador para no tener que hacer cuentas: usa parte del pienso diario como premio de baja intensidad y reserva los dados para lo que de verdad cuesta. Así la mayor parte del refuerzo sale de la ración que el perro iba a comer igualmente, y los premios de alto valor se mantienen valiosos precisamente porque escasean.
Dado de cerdo frente a dado de salmón
| Cerdo | Salmón | |
|---|---|---|
| Proteína | 74,6 % | 25,5 % |
| Grasa | 8,9 % | 57,7 % |
| Energía | 1634 kJ/100 g | 2657 kJ/100 g |
| Uso | Sesión completa | Premio jackpot |
| Control de peso | Apto | No apto |
Datos tomados de los componentes analíticos declarados de cada producto.
Preguntas frecuentes
¿Cuál elijo, el de cerdo o el de salmón?+
El de cerdo para el trabajo de volumen: 74,6 % de proteína y solo 8,9 % de grasa permiten una sesión larga con refuerzo constante. El de salmón como premio jackpot puntual: con un 57,7 % de grasa motiva muchísimo, pero no aguanta una sesión entera sin desajustar la dieta.
¿Cuántos premios puedo dar en una sesión?+
Con el de cerdo, entre diez y veinte dados según el tamaño del perro. Con el de salmón, la mitad. La regla que no cambia es descontar del pienso del día las calorías que hayas repartido en premios.
¿Se pueden usar a diario?+
Sí, durante el periodo de entrenamiento es lo normal y lo deseable. Lo que hay que hacer sin excepción es ajustar la ración: en un entrenamiento intensivo los premios pueden llegar a suponer un tercio de la energía diaria del perro.
¿Por qué el de salmón tiene tan poca proteína?+
Porque su composición está dominada por la grasa: un 57,7 % frente al 25,5 % de proteína. Es grasa de pescado, de buen perfil, pero desplaza al resto de nutrientes. Es lo que lo hace tan apetecible y también lo que obliga a usarlo con cuentagotas.
¿Se desmigajan en el bolsillo?+
Poco: ambos tienen humedad muy baja (5,8 % el de cerdo y 1,0 % el de salmón), así que mantienen la forma. El de salmón, al ser más graso, sí puede dejar rastro en tejidos con el calor de la mano o del bolsillo.
¿Sirven para cachorros?+
Sí, y son de los mejores premios para la etapa de aprendizaje. El tamaño pequeño encaja con una boca de cachorro y permite las repeticiones que necesita el adiestramiento temprano. Empieza por el de cerdo: el de salmón es demasiado denso para un estómago pequeño.
