
Los tres productos que trabajan sobre la misma causa, durante un mes completo y en un solo pedido. Un perro…

Pienso hipoalergénico, probiótico y aceite de salmón trabajando sobre la misma causa durante un mes. Con el calendario de transición que evita la diarrea del cambio, y con garantía: si a los 14 días la digestión no ha respondido, te devolvemos el dinero aunque hayas abierto los envases.
Un perro que se rasca, que tiene la piel enrojecida o las heces blandas rara vez mejora cambiando una sola cosa. Cuando el problema es alimentario hay tres frentes abiertos a la vez: la proteína que lo desencadena sigue entrando con cada comida, la flora intestinal está alterada por semanas de digestiones malas, y la piel inflamada no tiene los ácidos grasos que necesita para repararse.
Cambiar solo el pienso ataca el primer frente y deja los otros dos. Por eso los cambios de alimentación «no funcionan» tantas veces: sí funcionan, pero tardan mucho más de lo que el dueño está dispuesto a esperar antes de rendirse y volver al pienso anterior.
El pienso hipoalergénico monoproteico retira todas las fuentes animales menos una, el salmón, y quita los cereales. Si la reacción venía de la proteína, deja de entrar desde el primer día.
El probiótico repuebla la flora mientras el intestino se recupera. Es la pieza que acorta la fase incómoda del cambio: menos gases, heces firmes antes.
El aceite de salmón aporta los omega 3 que la piel necesita para bajar la inflamación. Es también el más lento de los tres: la piel y el pelo tardan entre cuatro y seis semanas en enseñar el cambio, aunque la digestión mejore en días.
El error que arruina la mayoría de los cambios de pienso es hacerlos de golpe. El perro tiene una diarrea el segundo día, el dueño culpa al pienso nuevo y vuelve al anterior sin haber llegado a probarlo.
El pedido incluye el calendario de transición: 25 % de receta nueva los tres primeros días, la mitad hasta el día seis, tres cuartos hasta el nueve y el cambio completo el día diez. Hacerlo así es la diferencia entre que el protocolo funcione y que no.
Si a los 14 días no ves ninguna mejora digestiva, te devolvemos el dinero aunque hayas abierto los envases. Es el mismo plazo de devolución que rige en el resto de la tienda, pero aquí sin la condición de que el producto siga precintado: un protocolo hay que abrirlo para poder probarlo.
Catorce días no dan para juzgar la piel —eso tarda entre cuatro y seis semanas— pero sí para ver si la digestión responde, que es la primera señal de que el cambio va por buen camino. Prometerte más en ese plazo sería mentirte.
No es generosidad: quien llega hasta aquí normalmente ya ha probado dos o tres piensos que le prometieron lo mismo. Pedirle que arriesgue otra vez sin más argumento que nuestra palabra sería pedirle demasiado.
1 producto

Los tres productos que trabajan sobre la misma causa, durante un mes completo y en un solo pedido. Un perro…
| Solo pienso hipoalergénico | Protocolo completo | |
|---|---|---|
| Retira la proteína que reacciona | Sí | Sí |
| Repuebla la flora intestinal | No | Sí, desde el día 1 |
| Aporta omega 3 para la piel | Trazas en la receta | Dosis diaria |
| Calendario de transición | Por tu cuenta | Incluido |
| Si no funciona | Has gastado 59,75 € | Te devolvemos los 79,90 € a los 14 días |
Comparativa elaborada con información pública de fabricantes y precios de tiendas online (actualizada 2026).
La digestión suele responder en la primera semana tras completar la transición: heces más firmes y menos gases. La piel y el pelo van mucho más lentos, entre cuatro y seis semanas, porque el pelo tiene que crecer. Por eso el protocolo trae producto para 30 días aunque la garantía se resuelva a los 14: dos semanas bastan para ver si la digestión responde, que es la señal temprana, pero no para juzgar la piel.
No. Sirve cuando la causa es alimentaria, que es una parte de los casos pero no todos. Si el picor es estacional, se concentra en las patas o va con otitis de repetición, puede ser atopia ambiental —polen, ácaros— y entonces cambiar la comida ayuda poco. Ante un picor intenso o con heridas, lo primero es el veterinario, no un pienso.
Puedes, y los tres productos se venden sueltos. Pero entonces no es el protocolo: es un cambio de pienso, con su curva más larga y su probabilidad de abandono más alta. La garantía solo cubre el protocolo completo, porque es lo único que hemos comprobado que funciona como conjunto.
Suele ser cuestión de la transición, no del pienso: un cambio brusco genera rechazo. Si tras seguir el calendario de 10 días sigue sin comerlo, entra en la garantía igual que si no hubiera mejorado.
Depende del tamaño del perro. Para uno de 20 a 25 kg, un saco de 15 kg cubre aproximadamente el mes. En perros pequeños sobra bastante y en razas grandes se queda corto: en ese caso el protocolo sigue siendo válido, solo hay que reponer el pienso antes de terminar los 30 días.
Sí. Los tres productos por separado suman 93,24 € y el protocolo cuesta 79,90 €, así que el ahorro es de 13,34 €. El calendario de transición y la garantía van incluidos.