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Salud

Cómo mantener seguras a nuestras mascotas del calor: guía definitiva para el verano

Perros y gatos no regulan la temperatura como nosotros: jadean, se acicalan y buscan sombra, pero en verano necesitan nuestra ayuda. Te explicamos cómo prevenir la deshidratación, las quemaduras en almohadillas y el golpe de calor, y cómo actuar si aparece.

25 de julio de 20268 min de lectura
Cómo mantener seguras a nuestras mascotas del calor: guía definitiva para el verano

Por qué el calor es más peligroso para perros y gatos que para nosotros

Cuando llegan las altas temperaturas, muchas personas cometen el error de pensar que los perros y los gatos soportan mejor el calor que nosotros porque no llevan ropa. Es una idea completamente falsa. A diferencia de los humanos, que regulamos nuestra temperatura corporal principalmente mediante el sudor, perros y gatos disponen de mecanismos mucho menos eficaces: los perros eliminan el exceso de calor sobre todo a través del jadeo y, en menor medida, mediante las glándulas sudoríparas de las almohadillas. Los gatos apenas jadean en condiciones normales y se refrescan acicalándose, ya que la evaporación de la saliva sobre su pelaje ayuda a bajar su temperatura. Ojo: si un gato jadea, es una señal de alarma muy grave de sobrecalentamiento. Ambos buscan de forma instintiva zonas frescas y reducen su actividad en las horas más duras del día, pero en verano —y especialmente en olas de calor— hay que tomar precauciones para evitar deshidratación, quemaduras en las almohadillas y el peligroso golpe de calor.

🐶 Consejos imprescindibles para proteger a tu perro

Adaptar la rutina diaria durante los meses cálidos evita la mayoría de urgencias veterinarias por calor. Estas son las medidas básicas:

  • Evita pasear en las horas de más calor: sácalo a primera hora de la mañana o al anochecer. Al mediodía el riesgo de deshidratación y golpe de calor se dispara, sobre todo en cachorros, perros mayores y razas de hocico corto (braquicéfalas).
  • Comprueba la temperatura del asfalto: apoya el dorso de tu mano sobre el suelo durante 5 segundos. Si te quema a ti, también quemará las almohadillas de tu perro. Espera a que refresque o busca césped y tierra.
  • Agua fresca y limpia siempre a mano: debe tener acceso continuo tanto en casa como fuera. Si salís a la calle, lleva botella y bebedero portátil.
  • Nunca dejes a tu perro dentro del coche: aunque sean unos minutos y las ventanillas queden entreabiertas, la temperatura interior sube muy rápido y puede ser mortal.
  • Busca zonas de sombra: si hacéis actividades al aire libre, asegúrate de que pueda descansar en lugares sombreados y bien ventilados.
  • Evita el ejercicio intenso: carreras, juegos bruscos y esfuerzo exigente, reservados para las horas más frescas. El esfuerzo eleva su temperatura corporal muy rápido.

🐱 Consejos esenciales para proteger a tu gato

Los gatos disimulan mucho el malestar: cuando notamos que algo va mal, suele estar avanzado. Estas son las medidas clave para el verano:

  • Fomenta la hidratación: como suelen beber poca agua, coloca varios recipientes repartidos por la casa y cámbiala con frecuencia. La comida húmeda en verano es un recurso excelente para sumar líquidos.
  • Proporciónale un lugar fresco: acceso a habitaciones bien ventiladas, con sombra y lejos del sol directo.
  • Modera sus juegos: deja la actividad física intensa y los juegos de persecución para primera hora de la mañana o la noche.
  • Cepilla su pelaje con frecuencia: eliminar el pelo muerto ayuda a que circule mejor el aire por su piel. Nunca lo rapes salvo prescripción veterinaria: su manto actúa como aislante térmico y solar.
  • Cuidado con los coches: igual que con los perros, el interior de un vehículo aparcado se convierte en un horno en minutos.
  • Evita el sol directo prolongado: los gatos blancos o con zonas de piel poco pigmentada son muy sensibles a quemaduras solares, sobre todo en orejas y nariz. Los gatos que salen al exterior también pueden quemarse las almohadillas en superficies muy calientes.

🚨 Cómo reconocer un golpe de calor (perros y gatos)

El golpe de calor es una urgencia veterinaria extrema. Actúa de inmediato si observas alguno de estos síntomas:

  • Jadeo excesivo (o cualquier jadeo en gatos).
  • Salivación abundante.
  • Debilidad o apatía.
  • Dificultad para caminar.
  • Vómitos.
  • Encías muy rojas o azuladas.
  • Pérdida de conocimiento.

❓ Preguntas frecuentes

Dudas habituales de tutores durante los meses de más calor:

  • ¿Puede un perro sufrir un golpe de calor en pocos minutos? Sí, especialmente si realiza ejercicio intenso, está expuesto al sol o se queda encerrado en un coche.
  • ¿Los gatos también pueden sufrir un golpe de calor? Sí. Aunque buscan la sombra por instinto, las temperaturas extremas superan su capacidad de autorregulación.
  • ¿Cómo saber si el asfalto está demasiado caliente? Si no puedes aguantar el dorso de tu mano apoyado en el suelo durante 5 segundos, quema demasiado para las almohadillas de tu peludo.

Conclusión

El bienestar de perros y gatos durante los meses más cálidos depende en gran medida de la prevención y de la atención que prestemos a sus señales de alerta. Adaptar sus rutinas de paseo, asegurar fuentes constantes de agua limpia y cuidar la alimentación con opciones que favorezcan la hidratación —como la comida húmeda o los toppers naturales sobre el pienso habitual— son medidas sencillas pero determinantes. Anticiparse a los riesgos del verano garantiza que puedan transitar esta época con seguridad, salud y el máximo confort.

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